Mapa estadísticas redes sociales marzo 2015

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Según Gartner, el 80% de los proyectos tecnológicos colaborativos fracasan ¿cómo siempre ha sucedido con las TIC, no?

Gartner

 

Según Gartner el 80% de los proyectos de soluciones colaborativas e intranets sociales fracasan, ¿la razón? Que las empresas siguen considerando la tecnología primero, bueno primero y último yo diría.

En la mayor parte de las empresas, la tecnología, es considerada como un mal necesario, gran parte de ellas han tenido más de una experiencia negativa, todas han pasado por el calvario de la implantación de un ERP, se dice que se vende mal, yo añadiría que se compra peor, si escalamos de 1 a 10 el alcance en términos de funcionalidad de una solución IT, el cliente necesita un 6, pero pide un 9, si a eso le sumamos, que el precio es el parámetro definitivo de decisión, el fracaso está asegurado.

En cualquier caso, en muchas empresas, los procesos de negocio ya están definidos y funcionando, tienen claro la operativa y sus requisitos, poner un ERP, es automatizar algo que ya lleva operando un tiempo, al usuario no le tienes que explicar qué es una estructura de materiales ni una ruta de operaciones, simplemente le debes formar en cómo darlas de alta y mantenerlas con la nueva herramienta.

Sin embargo, el escenario cambia completamente cuando queremos implantar una red social corporativa, una nueva intranet que permita a los usuarios compartir sus experiencias, opiniones, informaciones, conversar. El problema consiste en que afrontamos el proyecto como lo hemos realizado hasta el momento con la puesta en marcha de otras soluciones TIC (como el ERP, CRM, …), es decir, considerando sólo la tecnología: implantamos, formamos y nos vamos; no consideramos los procesos de negocio porque ya están ahí, en la mayor parte de casos, las empresas no los cambian y buscan en la nueva solución un medio más efectivo de su automatización. Y ahí está el problema, llegamos a la empresa, instalamos, formamos y nos vamos, la diferencia es que la empresa no tiene ni procesos, ni cultura de compartir y colaborar, por eso los usuarios se encuentran con una herramienta más o menos bonita pero sin saber qué pueden hacer con ella, ni cómo le va a ayudar en su trabajo. Por eso, antes de poner en marcha una solución colaborativa, solución 2.0, primero hay que ver por dónde empezar, ¿Dónde asocio la capa de conversación y colaboración en la organización? ¿Qué áreas, procesos, grupos, son más cercanos a esta cultura? ¿Tengo que cambiar la cultura de las personas con alguna responsabilidad? Es decir, primero procesos y organización y luego ya si eso, busca la solución que mejor te permita afrontar este nuevo acercamiento.

Dime qué Intranet tienes y te diré en qué organización trabajas

rugby

Este título lo he apropiado de un artículo de Ana Carrillo titulado “Cara y cruz de las redes sociales internas”, un título que lo matizaría un poco más dejándolo en “Cara y cruz del uso de las redes sociales internas”, las redes sociales internas, son un medio y no un fin, potencian el cambio a una aproximación más transparente, más colaborativa, pero antes es preciso que la organización haya iniciado ese paso hacia esa cultura más abierta.  Ana lo señala ya en su artículo y coincido plenamente: “los problemas de comunicación interna o de gestión de la información en una organización no son el correo electrónico, ni el móvil, ni por extensión, la intranet de la empresa, ni la plataforma de firma electrónica, por poner un ejemplo. No son las herramientas. Como señala Tessi, en lo que respecta a la comunicación interna hay unas causas previas y más profundas: la ausencia o deficiencia de estrategias, la ausencia de valores, la dirección unilateral de los mensajes, la polarización en la emisión, etc. Por lo que respecta a la gestión de la información, podríamos añadir la ausencia de una política de gestión de la información.”

El factor de éxito principal de una intranet, sea social o no, es la importancia que las direcciones otorgan a la comunicación, a la conversación, a la participación, a la colaboración, ¿son importantes todas estas palabras? ¿sí? Entonces, seguro que las direcciones definen y desarrollan una estrategia en este ámbito invirtiendo personas, herramientas y tiempo a su puesta en marcha y mantenimiento.

Y la razón no es otra más que el hecho probado una y otra vez en casos de éxito y estudios de los beneficios de la puesta en marcha de los principios y medios colaborativos, estudios como los realizados por la empresa Mckinsey en el año 2012 “The social economy: Unlocking value and productivity through social technologies” y en el año 2015 “Transforming the business through social tools“, donde se muestran claramente como las empresas mejoran notablemente su productividad y gestión del conocimiento por la puesta en marcha de una cultura donde colaborar y compartir tienen sitios preferentes. Y sin embargo, los casos que más he encontrado en el mundo industrial, son 2:

Caso 1. Empresas que cuentan con una intranet pero de aquella manera:

–       La empresa tiene una sección de noticias pero no están actualizadas.

–       No se pueden encontrar los documentos, no funciona bien el indexador, tiene etiquetas pero la gente no las cumplimenta, al final se tira del servidor y se mueve a través del árbol de carpetas y documentos, aunque a veces no me acuerdo dónde han dejado los compañeros (e incluso uno mismo) la documentación..

–       No se pueden introducir comentarios a ningún contenido.

–       La dirección no comunica nada.

–       Se pueden ver las vacaciones, el calendario e incluso las reservas de recursos comunes como salas de reuniones, proyectores, …

–       No es posible la conexión vía móvil o tableta, hay que estar delante de un ordenador para conectarse y eso muchas veces no es posible.

–       No se añaden nuevas funcionalidades, en muchos casos ha sido  realizada en Sharepoint, ha costado mucho implantarla, cuesta mucho mantenerla y cuesta mucho mejorarla, por lo tanto la solución va quedando obsoleta en diseño, usabilidad y tecnología.

Caso 2. Empresas sin intranet alguna. Las únicas soluciones son el email y el explorador de Windows para colaborar y comunicar con los compañeros, colaboradores y clientes.

Así en ambos casos, tener una intranet “solidificada” o la ausencia absoluta de alguna, trasmiten la poca importancia que las direcciones conceden a la conversación, a la colaboración, a la información, al conocimiento,…, pues eso, dime qué Intranet tienes y te diré en qué organización trabajas.

Economía colaborativa: TRUNK CLUB, tu estilista a tu servicio

trunkclub

TRUNK CLUB pone a cargo un estilista a tu servicio, así funciona:

1. Darse de alta en la red social y rellenar un cuestionario con el fin de tener un perfil de los gustos y preferencias del usuario.

2. El estilista selecciona un conjunto de prendas y complementos.

3. Se recogen las prendas seleccionadas en un “trunk” (baúl, maleta) y se manda al usuario.

4. El cliente tiene un periodo de 10 días para devolver las prendas sin coste alguno.

5. El siguiente “trunk” es preparado y remitido sólo cuando el cliente así lo solicita.

No se paga ningún recargo por el servicio del estilista.

La empresa está operando en 48 estados en Estados Unidos.