En un primer artículo, analizamos las Olimpiadas desde el punto de vista del comité organizador (COI), ahora toca la perspectiva del deportista.
Los inicios no fueron muy prometedores y ya antes de empezar las olimpiadas, los deportistas debieron aprender las normas impuestas por el COI sobre la forma y contenido de las publicaciones en las redes sociales, un intento muy peregrino de preservar los derechos de retransmisión de las grandes cadenas, tal y como se señaló en el anterior post titulado Olimpiadas y redes sociales Londres 2012: el comité organizador (COI).
Muchos de los deportistas reaccionaron en contra de tal imposición con la protesta a través de los propios medios sociales, fundamentalmente a través de twitter y la etiqueta #Wedemandchange, éstos reclamaron la posibilidad de mencionar a sus patrocinadores, precisamente a las marcas que con su apoyo en los 4 años de preparación, han hecho posible su participación en las olimpiadas.
Y empezó la competición y ya desde el principio se vio que algunos deportistas no han entendido cómo funciona esto de las redes sociales, por ejemplo el caso de Voula Papachristou, que fue expulsada por un comentario racista realizado en twitter , algo que desde luego corta mucho realizarlo en una rueda de prensa, puede que en la intimidad de una habitación desde su móvil, se pierda la consciencia de la repercusión pública que un tweet puede tener.
También hubo deportistas que echaron la culpa a las redes sociales de sus malos resultados, refiriéndose al tiempo que han dedicado para publicar y conversar en dichos medios, como fue el caso de Emily Seebohm favorita en la carrera de 100 metros espalda, y que acusó de sus malos resultados a que la noche anterior tuvo que responder a muchos de los mensajes de apoyo que recibió en facebook y twitter, sin comentarios.
En cualquier caso los medios sociales representan una oportunidad de conocer de primera mano, desde los propios deportistas, las pequeñas noticias o las perspectivas que no aparecen en los grandes medios de comunicación, como por ejemplo el propio Kobe Bryant nos relata como comparte hotel con el equipo de natación de Australia, y este hecho le ha brindado la oportunidad de ver uno de sus entrenamientos .
O bien cómo el propio Pau Gasol nos enseña el comedor olímpico.
Lo que sí ha quedado claro en estas olimpiadas, es que cada día son más los deportistas con presencia en las redes sociales, en su mayor parte sin una estrategia preconcebida, más guiados por la intuición que por la formación, pero en casi todos los casos percibiendo la importancia de dicha presencia en las redes sociales de cara a la búsqueda de patrocinadores y a la venta de sus derechos de imagen. Las redes sociales, además de convertirse en un medio directo sin intermediarios con su seguidores, permiten llegar a un público con un target específico que resulta muy atractivo a las marcas comerciales.
En un artículo posterior comentaré algunos números y estadísticas en cuanto a la presencia de los deportistas en los medios sociales, fundamentalmente facebook y twitter.



Pingback: Olimpiadas y redes sociales Londres 2012: los periodistas « Empresa 2.0 – Juan Iraola
Pingback: Olimpiadas Londres 2012: Algunas estadísticas « Empresa 2.0 – Juan Iraola